viernes, 27 de julio de 2012

Las autoridades alemanas advierten del peligro de un nuevo terrorismo nazi-fascista



El departamento alemán de Defensa de la Constitución advierte del peligro de un nuevo terrorismo nazi-fascista en el país, según el informe anual de los servicios secretos
El departamento alemán de Defensa de la Constitución advierte del peligro de un nuevo terrorismo nazi-fascista en el país, según el informe anual de los servicios secretos del ministerio de Interior. El número de nazi-fascista violentos detectados en Alemania aumentó el año pasado de 9.500 a 9.800.
Así mismo, se registró un aumento de las manifestaciones nazi-fascistas, hasta situarse en la cifra récord de 260, mientras que el número de delitos atribuidos al radicalismo de derechas se incrementó en un 3 % hasta situarse en 16.873.
La atención del informe está centrada en la observación de los grupos nazi-fascistas, cuestión que ha puesto en entredicho la acción del departamento y precipitado el relevo en su cúpula. El presidente del departamento, Heinz Fromm, anunció su dimisión hace unas semanas, que se hará efectiva a final de este mes, tras revelarse que el propio espionaje de Interior había destruido importantes actas en el curso de sus investigaciones sobre la célula nazi-fascista denominada Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU).
La existencia de ese grupo, autor de los asesinatos en serie de nueve inmigrantes y una policía a lo largo de casi diez años, salió a relucir en noviembre del año pasado, a raíz del suicidio de dos de sus integrantes, Uwe Böhnhard y Uwe Mundlos.
La célula, con numerosos cómplices en los ambientes nazi-fascistas, la completaba una mujer, Beate Zschäpe, quien se entregó a las autoridades tras volar por los aires una vivienda de Zwickau (este), que servía de refugio y base de operaciones al trío asesino.
La NSU actuaba desde 1998, cometió impunemente diez asesinatos, el último de los cuales, en 2011, una agente de la policía, y alternó esos crímenes con atracos a bancos y atentados, sin que las fuerzas de seguridad llegaran a actuar. Fromm admitió hace dos semanas la destrucción de actas recabadas por su departamento, aunque lo achacó a un error, no a una acción deliberada, a lo que siguió su anunció de dimisión.